Sin duda este ejercicio ha sido de las prácticas más efectivas que he hecho en mi vida.
La primera vez que lo intenté no lo hice al 100% pues no me permití gritar con todo lo que daba mi ser. No estaba lista. No lo quise ni volver a intentar. Lo chistoso de esto es que yo estaba encerrada en mi estudio y completamente sola, igual grité con miedo a sacarlo todo.
Me parece curioso como hasta estando solos nos cuesta trabajo dejarnos ser, no nos permitimos muchas cosas porque nos restringimos cuando creemos que los demás nos juzgan y somos nosotros los que emitimos los mismos juicios a los que les tenemos miedo.
O sea, básicamente somos víctimas de nuestro propio invento: nuestros pensamientos dañinos en contra de nosotros mismos.
Te invito a que te regales hacer este ejercicio al 100%. En terapia de Reiki con Martha Luz, lo primero que hicimos fue este ejercicio en pleno parque frente a la bahía. Esta vez, no tuve miedo ni de mis juicios, mucho menos de los demás.
A vivo pulmón,
Anna Bolena ∞ AlasdeOrquidea